jueves, 21 de marzo de 2013

Las Redes Sociales y la Inteligencia Colectiva

Introducción
 
Las comunidades hiperconectadas tienen en común un interés básico por incluirse en estas nuevas tecnologías. Compartiendo una misma condición que les permite interactuar entre ellos por medios que podrían parecerles invisibles y casi naturales. Conformando una comunidad constantemente conectada e informada de lo que sucede con las otras personas que están dentro del mismo grupo y que han naturalizado el proceso de navegar por la red y vincularse virtualmente.
El funcionamiento técnico de estas comunidades, depende de los contenidos que cada uno de los individuos agrega a la red, lo cual provoca una constante creación de conocimiento colectivo compartido de forma sincrónica.


La sinergia de las redes sociales y la inteligencia colectiva


El concepto de Lévy inteligencia colectiva se refiere a la suma de inteligencias personales formando un sistema colaborativo inclusivo, el cual suma el conocimiento de varios individuos con el propósito de generar un conocimiento colectivo que es simplemente liberado en una democracia virtual. Este sistema, busca un “comportamiento emergente globalmente inteligente” en un espacio sin estructuras de poder censuradoras de contenido y de acción.
En este contexto, las multitudes inteligentes de Rheingold aparecen como organizaciones que buscan llevar a cabo acciones civiles grupales en el plano no virtual. La motivación puede ser ideológica o de otra índole, pero el fin es generar una convocatoria para quienes siguen dicha comunidad a través de la red. Ejemplo de esto son las “invitaciones” para los eventos en la red social Facebook donde se elige a una serie de personas dentro y fuera de la red, quienes pueden responder dentro del mismo sistema si asistirán o no.
Las redes sociales digitales actualmente funcionan como un elemento viral. El elemento novedoso de este tipo de transmisión es la segregación social de quienes no son “contagiados” por esta tendencia. Siendo excluidos del proceso de creación de inteligencia colectiva en el plano virtual por su ausencia de participación dentro de la red. Recibiendo los efectos no virtuales del conocimiento generado por esta comunidad a través de los medios análogos de comunicación o en la vida social cotidiana por tener contacto no virtual con quienes si participan.
Asimismo, esta también llamada inteligencia de enjambre, necesita una comunidad para funcionar. La duda reside en si es necesario o no que los individuos que forman parte de la creación del conocimiento colectivo deban ser parte de una red social establecida o se conozcan individualmente entre ellos. Como ejemplo de lo anterior, existen foros de ayuda de diferentes temas en Internet donde no es necesario registrarse como un usuario permanente para tener acceso a preguntar o responder consultas de otros participantes.
Por otro lado, en una red social ocurre una sinergia que permite la integración de la inteligencia colectiva que evoca una especie de dependencia de parte de ambos sistemas en una forma complementaria. Las redes sociales virtuales funcionan en base a los contenidos que cada usuario sube a la comunidad. Causando que la generación de conocimiento sea sincrónica y funcione de una manera casi simultánea al ingreso de información a la comunidad.
La característica del tiempo real en el funcionamiento de esta inteligencia colectiva, a veces no se da de forma inmediata. La diferencia de agregar contenido y crear conocimiento radica en especial en los espacios de comentarios y discusión existentes en las redes, las cuales dependen absolutamente de la participación de los usuarios. Los aportes se hacen a través de un sistema de publicación inmediata pero la generación de una nueva idea puede tardar mucho tiempo de discusión virtual.





 

1 comentario:

  1. Muy interesante tu artículo, Silvana. Muchos aportes al trabajo colaborativo !!!
    Saludos. Martha

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